Pautas para una Política Oceánica

El jueves 26 de junio de 2014, se celebro en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación la charla debate “Pautas para una política oceánica para la Republica Argentina”, a cargo del Licenciado en Oceanografía Física, Javier Valladares. En la conferencia se hicieron presentes representantes de la Fuerza Aérea y Armada Argentina, una proporción considerable de legisladores nacionales por los diferentes partidos políticos, ONGs, y por último, científicos y especialistas en asuntos marítimos.

La charla debate puso su foco en la necesidad de buscar, en los diversos campos de estudio, una política de estado oceánica a largo plazo que revitalice los intereses nacionales y que genere un marco económico sustentable para el aprovechamiento de los recursos marítimos, como los petrolíferos, entre otros.

La Asociación Civil de carácter científico y sin fines de lucro, Academia del Mar, promovió un interesante proyecto en dicha materia. El Lic. Javier Valladares se encargó de realizar una exposición ante los Diputados Nacionales y los diferentes actores concurrentes, donde explicó en qué contexto se enmarca nuestro país y cuáles son los principales lineamientos del proyecto presentado por la Academia del Mar.

Cabe destacar que los océanos cubren el 71% de la superficie de la tierra, aportando un 3% en agua dulce; cabe señalar, que tan solo un 1% de dicha cifra es accesible. A su vez, es invalorable el aporte que brindan los mares y, por consiguiente, su impacto en la geopolítica genera la necesidad de proveer un mayor marco institucional y científico. Ante la aparición de amenazas a la seguridad internacional se hizo indispensable la creación de Organismos Internacionales (OMM, OMI, UN-oceans) y Convenios (Convención de las Naciones Unidas sobe el Derecho del Mar) que proporcionen un ámbito claro para la acción. En el siguiente cuadro pueden observarse las diferentes proporciones de superficie territorial y marítima de la Argentina.

Nueva imagen (4)

La Argentina, con su vasto litoral marítimo, ocupa importantes espacios en el Atlántico Sur y en la comunicación interoceánica, a los que se debe agregar también su proyección antártica. Los espacios sumergidos bajo jurisdicción nacional son mayores que la superficie emergida. Estas áreas bajo su jurisdicción y responsabilidad abarcan un total que supera los 16 millones de km2. La controversia con el Reino Unido de Gran Bretaña respecto a las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y sus áreas marítimas contiguas en el Atlántico Sur, afecta no solo a nuestros actuales intereses sino también a las posibilidades de futuros desarrollos.

Nueva imagen (1)

La Argentina está revisando su modo de administrar los recursos marítimos y esto la lleva a trazar inevitablemente una estrategia con planificación a largo plazo que ataque en forma coordinada y sustentable todas las cuestiones asociadas al mar. Es necesaria una política de Estado oceánica que se ampare en los siguientes principios generales:

  • Empleo de conocimiento para un mejor uso de información científica.
  • Enfoque interdisciplinario y sistémico
  • Libre ejercicio de los derechos
  • Determinar intereses argentinos en el mar tanto en zonas de jurisdicción como así también fuera de ellas
  • Explorar, evaluar y explotar los recursos del mar en un marco económicamente sustentable
  • Principio precautorio
  • Participación internacional
  • Educación y conciencia marítima
  • Océanos sanos y seguros

 Es necesario definir y afianzar los intereses argentinos en el mar para el desarrollo sustentable de una conciencia marítima nacional para las futuras generaciones, como así también para la defensa de la soberanía.

Los ámbitos de aplicación de dicha política son los siguientes: ámbito geográfico, que hace referencia al espacio oceánico y sus afluencias; y ámbito temático que hace referencia a un espacio tecnológico y científico (Fuentes marinas de energía no convencional e investigación y desarrollo de conocimiento).

Por otro lado, abarca los siguientes espacios: político y jurídico (Administración ambiental, política exterior y defensa, derecho del mar marítimo, geopolítica y desarrollo institucional); económico (Petróleo y gas costa afuera, minería costa afuera, logística, industria naval, puertos y transporte marítimo); y cultural (Educación marítima, historia argentina vinculada al mar, turismo y arqueología submarina).

 Para este propósito es necesario un plan de acción basado en  los siguientes postulados:

  • Seguridad y Defensa: incrementar presencia nacional, hacer uso pacífico del mar y proteger la biodiversidad.
  • Prevención: desarrollar un sistema de respuesta ante emergencias marítimas.
  • Planificación espacial marina: enfoque transdiciplinario con cronogramas de implementación
  • Gestión: similar tratamiento para los espacios marinos y terrestres, coordinar una posición nacional unificada, desarrollar vías navegables e instalaciones portuarias.
  • Difusión: difundir datos e información marina para su utilización en el sector público y privado, complementar y actualizar el uso de cartografía nacional en todos los espacios marinos de interés.
  • Educación y cultura: incorporar en el sistema educativo temas marinos y de tecnología naval, y fomentar el dialogo generacional.
  • Observación y conocimiento: red de observatorios para evaluar en forma continúa los recursos del mar y sus costas, así como también para potenciar el sistema nacional de datos y generar una matriz de energía oceanográfica.

 El proyecto anunciado por la Presidente de la República Argentina denominado Pampa Azul se puede tomar como ejemplo, ya que cita muchos puntos de las pautas señalas por la Academia del Mar.

En suma, la propuesta de acción promovida por la Asociación Civil cubre una agenda pendiente en torno a las políticas de Estado, pero hay que tener en cuenta dos factores críticos para poder llevar a cabo este u otros proyectos. En primera instancia, sin condiciones materiales es inviable llevar a cabo una política de estas magnitudes, por lo tanto es imprescindible revertir el deterioro de las Fuerzas Armadas, especialmente la Fuerza Aérea y la Armada, y de los sectores relacionados con la C&T. En segunda instancia, es necesario revertir la visión cortoplacista que prima en ámbito de los decisores y los cuerpos de asesores, aspecto que podría mitigarse dando a conocer este tipo de proyectos así como otros de alcance estratégico.

Back to Top