One Road, One Belt (OBOR), ¿una revolución o una idea poco original?

En Innovaes repasamos el contexto geopolítico de las iniciativas de China para unificar a Eurasia.

a) La propuesta OBOR, particularmente en lo que respecta a la ruta terrestre, dista de ser una revolución, por el contrario, China en realidad está avalando la regeneración de las antiguas rutas que siempre unieron a Europa y Asia.

b) Lo más importante a notar es que el espacio que se quiere unificar tiene escasas posibilidades de poblarse más de lo que ya existe. De hecho, gran parte de Rusia, China y países de Asia Central, tienen «pobladas» sólo fracciones de su territorio por cuestiones climáticas y geográficas. Por eso, tampoco debe esperarse un cambio radical en materia urbana, OBOR es un eje logístico, no urbano.

c) Por otro lado, es interesante notar que el mayor cambio contextual en Eurasia entre la vieja Ruta de la Seda y la propuesta actual de OBOR, es que a diferencia del pasado -en que la ruta sólo cruzaba Asia Central- gracias a Rusia, hoy existe una alternativa, el Transiberiano.

Y aquí comienza una tensión….

De hecho, Rusia debe promover el Transiberiano porque caso contrario quedará bypasseado por la ruta China-Kazajstán-Uzbequistán-Turkmenistán-Irán-Turquía.

Por tanto, Rusia encuentra afinidad estratégica con OBOR, ya que unifica a Eurasia y fomenta «un mercado regional continental» aunque sabe que los esfuerzos de China apuntan a no depender del Transiberiano, o al menos, a bajarle el precio de negociación de ser un único proveedor a Moscú (Beijing aprendió de la relación Rusia-UE en energía).

d) Finalmente, también es necesario entender la lógica detrás de la «revolución de los trenes» de Asia Central. El transporte por ferrocarril no es más barato que el transporte marítimo, es por una situación contextual que comienza a ser más competitivo.

El rol creciente del tren se entiende por la saturación de los puertos chinos y las consecuentes demoras para descargas de bienes. Es por esta situación que los costos del flete marítimo aumentan comparativamente -a pesar de llevar mucha mayor cantidad de bienes que el tren- ya que los barcos deben esperar anclados más tiempo y cada minuto cotiza. Es en ese contexto que el tren comienza a tener un rol víable desde la perspectiva económica.

e) En definitiva, Eurasia seguirá dependiendo del tráfico naval pero el ferrocarril mejorará su rol porque es un complemento obligado.

El SXXI pivotará en las megaciudades de Asia y su infraestructura deberá desarrollarse para dar todas las ofertas posibles en todos los medios de transporte existentes.

 

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