Objetivos Militares vs. Objetivos Políticos. Análisis del episodio 07-02 de Game of Thrones.

El último capítulo nos graficó un dilema de hierro que experimentan muchos los estadistas. Para alcanzar un objetivo estratégico (vencer un ejército rival, conquistar un territorio, etc.), ¿debo priorizar el objetivo militar o el objetivo político? Y, más importante: ¿Pueden entrar en contradicción estos objetivos?

 

El dilema ha sido pensado por varios pensadores y estrategas, tal como Maquiavelo, Jomini y Clausewitz. Pero a fines de ilustrar esta disyuntiva se repasa un caso reciente, EEUU tras el 11-S. El brutal atentado terrorista habilitó holgadamente la decisión del Presidente Bush (h) de ir a la guerra en Afganistán. Pero la dirigencia política sabía que ese apoyo popular podría erosionarse rápidamente si la guerra se prologaba y las bajas estadounidenses se incrementaban. Consecuentemente tanto en la Guerra de Afganistán (2001-2014) como en la de Irak (2003-2009), Washington envió el menor números posible de soldados; inclusive por debajo del número que el Pentágono recomendaba. Los políticos temían que un gran número de hombres implicaría mayores probabilidades de bajas, de prolongación del conflicto y de empantanarse en un “nuevo Vietnam” que afectase las probabilidades de Bush (h) de ser reelegido en 2004.

 

El costo de esta decisión la tuvo que pagar Barack Obama, cuando en 2008 decidió “cerrar” la Guerra de Irak e incrementar las tropas a Afganistán, en el marco de una nueva estrategia contrainsurgente.

 

 

Exactamente lo mismo sucedió en el último episodio de GOT, cuando Daenerys y Tyron definieron su estrategia para conquistar Westeros. Ubicados en la “sala de situación” de Dragonstone, Tyron convenció a Daenerys de hacer el menor uso posible de la violencia; posición que ella resumió con la frase: “No estoy aquí para ser la Reina de las Cenizas”. También para evitar que sus enemigos se hagan de la bandera del nacionalismo decidieron que las fuerzas de Westeros (es decir, las tropas de los Tyrell y de Dorne) sean las que asedien y capturen King’s Landing. El resto del ejército de Daenerys (los inmaculados y los dothraki) desembarcarían en Casterly Rock – la capital y base del poder de la Casa Lannister, quienes retienen la corona en King’s Landing –. De esta forma, evitarían que la población de Westeros vea que la nueva reina se apoya en tropas mercenarias.

 

 

Lo que pude apreciarse es una subordinación de los objetivos militares, a los objetivos políticos. El costo de esta decisión demandó tener que dividir sus fuerzas y, por lo tanto, exponerse en un mayor grado. Y eso fue justamente lo que sucedió: la flota de los hermanos Greyjoy fue atacada y destruida por su tío – Euron Greyjoy – imposibilitando (hasta donde sabemos) la posibilidad de atacar en dos frentes al mismo tiempo (King’s Landing y Casterly Rock).

 

 

El domingo a la noche veremos si Daenerys cambia de opinión y se acerca a la postura de Olenna Tyrell: “Eres un dragón. Sé un dragón”.

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