Make in India: un modelo de política pública estratégica.

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Se define por política pública estratégica (PPE) a aquellas que arrojan sus resultados en el mediano o largo plazo, buscan crear capacidades o recursos para el Estado o la sociedad y se las puede concebir como una inversión – entendiendo que el gasto que conllevan, se verá compensado por las ganancias que generé –. Como contrapartida se encuentran las políticas públicas reactivas (PPR), las cuales arrojan resultados en el corto plazo pero que no crean capacidades, ni recursos para el Estado o la sociedad y se las debe pensar como un gasto corriente. Dado que no se espera que devuelvan intereses en el mediano o largo plazo.

De esta forma podemos entender a “Make in India”, la reciente iniciativa del Primer Ministro Narendra Modi para acelerar el crecimiento y transformar a la economía india. La cual – a diferencia de otras economías emergentes de Asia – presenta una tasa baja de industrialización. Mientras que las manufacturas ocupan el 24% del PBI en Indonesia o el 30% en China y Corea del Sur, en India solo poseen una cuota del 16%.

A este dato estructural deben sumarse las consecuencias de la crisis financiera de 2008 y la falta de voluntad política de la Administración Singh para emprender nuevas reformas. Como resultado, la economía india perdió velocidad y el sector industrial continúa estancando por debajo de su potencial.

Asumiendo este diagnóstico, “Make in India” busca convertir al país en un Hub industrial a través de reformas “desburocratizadoras”, la atracción de inversión extranjera directa (IED) y tiene dos objetivos principales:

1)      Acelerar el crecimiento económico: Se estima que un incremento del sector industrial del 5%, en el año fiscal 2015, contribuirá en un crecimiento del PBI de 6,5% y, al año siguiente, un 7%. Es decir, el sector industrial es el que mayor contribución pude hacer al PBI.

2)      Crear empleos: La agricultura ocupa todavía buena parte de la población económicamente activa (PEA) pero como contrapartida apenas contribuye con el 15% del PBI. El sector servicios ocupa el 60% del PBI pero solo demanda al 25% de la PEA. En cambio, el sector industrial es el más balanceado: da cuenta del 15% del PBI y demanda el 11% de la PEA. Y como producto de ser un sector mano de obra intensiva, se calcula que incrementando su participación al 25% del PBI, absorbería a un 20% de la PEA (equivalente a unos 100 millones de individuos).

 “Make in India” se compone de 4 ejes de políticas públicas.

El primer eje de políticas pueden englobarse como “desburocratización” o lo que denominaron “nuevos procesos”:  Se busca simplificar el proceso para formar empresas e iniciar negocios a través de la desregulación, aplicación de las posibilidades de llenar formularios on line, extensión de las licencias industriales, integración de los servicios del Estado en una única página web (una suerte de “ventanilla única” on line), desregulación del sector de las tecnologías duales, entre otras medidas tendientes a simplificar y agilizar.

El segundo eje de políticas son las relacionadas a la infraestructura. A diferencia de China y otras potencias asiáticas, India se encuentra significativamente atrasada en términos de infraestructura para la industria (rutas, autopistas, ferrocarriles de carga, puertos, servicios portuarios, aeropuertos, estaciones de carga, depósitos, etc.). Aquí el objetivo principal será la creación de Corredores Industriales.

Los corredores contarán con infraestructura, servicios, políticas de estímulo a los procesos de investigación y desarrollo y serán supervisados por la recientemente creada “Autoridad Nacional para el Desarrollo de los Corredores Industriales”.  La cual lleva adelante la planificación y ejecución de las políticas, eludiendo así los típicos conflictos inter-ministeriales que surgen cuando un proyecto solapa competencias.

El primer corredor industrial será Delhi – Mumbai (o por sus siglas en inglés, el DMIC), el cual se encuentra al Noroeste del país. El DMIC se apoyará en una línea de carga ferroviaria de alta capacidad y alta velocidad, denominada Western Dedicated Railway Freight Corridor (DFC), de unos 1500 km de extensión.

Alrededor de este corredor (más precisamente en un radio de unos 300 km) se crearán ciudades inteligentes y sustentables, que se dedicarán a la manufacturas, poseerán infraestructura de nivel internacional, transporte público de calidad y, al mismo tiempo, también serán residenciales. Es decir, el corredor también busca desconcentrar los grandes centros urbanos. En ese sentido, se planea llegar a desarrollar 24 ciudades inteligentes aunque en la primera etapa (que finaliza en 2019) se espera completar solo 7 ciudades, distribuidas a lo largo de diferentes Estados que comprenden el corredor.

El DMIC será el más importante de los corredores dado que los Estados que lo comprenden (Uttar Pradesh, Haryana, Rajasthan, Madhya Pradesh, Gujarat y Maharashtra) aportan el 43% del PBI, más de la mitad de la producción industrial y exportaciones de India y poseen cerca del 40% de la PEA.

El proyecto fue concebido en colaboración con el gobierno de Japón y está siendo ejecutado por el “Delhi-Mumbai Industrial Corridor Development Corporation” (DMICDC); un organismo autónomo y compuesto por acciones (donde el 49%, le corresponden al gobierno nacional – en la figura del Departamento de Promoción y Política Industrial –; 26% por el Banco de Japón para la Cooperación Internacional y el resto a instituciones financieras del Estado Indio, como HUDCO: Housing and Urban Development Corporation Ltd.)

 El gobierno india espera desarrollar cuatro corredores más…

Sobre el Oeste del país, se encontraría el Corredor Económico Mumbai – Bengaluru (BMEC).

Luego se continuaría con el Corredor Industrial Bengaluru – Chennai (CBIC), al Sureste del país.

Apoyándose en la costa Este del país, nace el Corredor Económico de la Costa Este (ECEC); el cual comunica a las ciudades de Chennai – Vezag.

Cerrando una suerte de pentágono, se encuentra el Corredor para el Desarrollo Industrial Amritsar – Kolkata (AKIC), que va del Noroeste al Noreste del país.

Finalmente, se espera crear un 6° corredor – también en cooperación con Tokio – uniendo Vizag con Kolkata y llegando hasta el vecino Myanmar.

corredores industriales

El tercer eje de políticas es la apertura y desregulación de tres sectores: Industria Militar, Construcción y Ferrocarriles.

En cuanto a la Industria Militar, se elevó el máximo permitido a la IED (anteriormente limitado al 26% y ahora elevado al 49% del paquete accionario). Y en los casos de alta tecnología, se permite que la IED posea hasta el 100% de las acciones. El incentivo a la participación extranjera en dicho sector se corresponde con la voluntad de India de reducir su dependencia sobre la importación de armas y tecnologías militares. Actualmente, India es el mayor importador global de armas. Por lo tanto, Nueva Delhi calcula que en lugar de financiar importaciones, el dinero fiscal podría asistir el desarrollo de tecnologías indígenas. En esa dirección, el gobierno canceló la compra de aviones de transporte y submarinos en función de producirlos localmente.

A la IED también se le permite tener el 100% de las acciones en la construcción, operación y mantenimiento de específicos proyectos de infraestructura. Tales como corredores suburbanos, proyectos de trenes de alta velocidad, líneas de carga, fábricas y/o instalaciones de mantenimiento de trenes, locomotoras, material rodante y artículos relacionados, señalización y electrificación de ramales, terminales de pasajeros y de carga, etc. Es decir con el objetivo de acelerar el surgimiento de los corredores industriales, se incentiva la participación extranjera en la construcción, en los ferrocarriles y en las industrias anexas.

Finalmente, se encuentra el eje de políticas denominadas “nueva mentalidad”. Para el gobierno “Make in India”, representa un cambio de actitud frente al inversor. La Administración Modi entiende que debe dejar de concebirse como “la autoridad que da los permisos” y pasar a identificarse como un “verdadero socio de negocios”. Dicha mentalidad la resumen en la frase: “From red tape to red carpet”; la cual podría traducirse como “Cambiando la burocratización por una alfombra roja” (para los inversores).

En función de realizar dicha conversión, se han tomado medidas que alienten a la IED. Tales como permitirles el 100% de las acciones en el sector de las telecomunicaciones y ventas minoritas (hiper y supermercados). También se autoriza a la IED a introducirse en sectores “sensibles” o “estratégicos” vía lo que denominan “automatic route”, es decir: sin requerimientos regulatorios previos,  solo completando los formularios post facto y sin tener que acudir a la Junta de Promoción de la Inversión Extranjera.

En conclusión, “Make in India” es una política pública estratégica dado que aspira darle al Estado una capacidad (industrialización, crecimiento y diversificación del PBI) que antes no poseía. Y, al mismo tiempo, admite que presentará resultado en el mediano y largo plazo. Resta saber si dicha PPE se materializa y en qué medida o si tan solo quedará en un intento.

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