La evolución del Poder Naval de la República Popular China.

Sin lugar a dudas, el ascenso de la República Popular China (RPCh.) es el fenómeno que está dándole forma a la geopolítica de Asia Pacífico. Y para ser más precisos, dada la geografía de la región, es el incremento de su Poder Naval la variable clave.

En ese sentido, el presente artículo analizará dicho Poder Naval a través de cuatro ejes de investigación: El balance de poder, la estrategia naval, los potenciales conflictos de Asia Pacífico y el ascenso de la industria naval china.

El balance de poder.

A pesar del acortamiento de las brechas, continuamos viviendo en un mundo unipolar; probablemente una unipolaridad desgastada pero es un mundo donde EE.UU. sigue liderando el gasto militar (con una cifra cercana al 45% del gasto global), el poderío naval y nuclear. No obstante, la RPCh. está acortando distancias. Apostando fuerte en tres esfera de la defensa. En primer lugar, financiación: Mientras que la economía creció al 10% anual, el gasto militar lo hizo al 15%. Pero aun así el gasto representa un 1,5% o 3% del PBI. En segundo lugar, está reformando la industria militar, desde 2003 está priorización la construcción de una economía dual y que pueda generar procesos de spin on; es decir que la industria militar pueda incorporar avances tecnológicos de la industria comercial. En tercer lugar, está reformando a las instituciones de la defensa:  en 2008 creó la Administración del Estado para la Ciencia, Tecnología e Industria para la Defensa Nacional (por sus siglas en inglés, SASTIND), la cual depende “súper” Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT).

En el plano militar, China está desarrollando una estrategia de Anti-Acceso / Negación de Área (A2/AD). La misma consiste en destruir o disuadir el despliegue aeronaval de EE.UU en Asia Pacífico a través de tecnologías de vigilancia, misiles en tierra, misiles anti buques (ASBM), submarinos, armas anti-satélite y otras tecnologías. El objetivo no es lograr paridad sino encarecer el costo de una intervención estadounidense en Taiwán, forzando un redespliegue más alejado de China. Al mismo tiempo, China busca hacer poco creíble la promesas de defensa de EE.UU. a sus aliados (Japón, Corea del Sur, Taiwán, Tailandia y Filipinas).

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Implicancias:

  1. Los analistas anticipan que en el mediano plazo, gracias al desarrollo de sus tecnologías misilísticas, China tendrá la posibilidad de anular las fuerzas estadounidenses que operan en sus aguas; sin tener que atacar el suelo de EE.UU., ni usar bombas atómicas.
  2. Para el 2020, los grupos de portaaviones de EE.UU. no podrán operar libremente en dicho espacio (Rand Corporation).
  3. EE.UU. debería actualizar su hardware: drones, misiles y mayores contramedidas.

Estrategia naval de la RPCh.

Históricamente, la estrategia naval de China era poco ambiciosa, se concentraba en crear una defensa costera (lo que se denominaba; la Gran Muralla del mar) y era una adaptación del pensamiento naval soviético. El desarrollo de una estrategia naval surge en la década de 1980, auspiciada por Deng Xiaoping y liderada por Liu Huaqing conocido como el “Mahan chino”.  Siguiendo a Mahan, Lui afirmó que el control de las líneas de comunicación marítimas – tanto en tiempo de paz como de guerra –  son claves para el bienestar de la nación. La argumentación de Liu se reforzaba por los cambios que experimentaba China. En una esfera económica, la apertura significó un mayor rol del comercio internacional y, por lo tanto, de las líneas de comunicación marítimas. En una esfera estratégica/militar, las hipótesis de conflicto de China cambiaron; se dejó de planificar para una guerra central-estratégica contra la URSS y se comenzó a especular con conflictos limitados que podrían devenir de las aguas periféricas de China (siendo Taiwán, la principal hipótesis).

Pero el mayor aporte de Liu fue delimitar dos áreas marítimas para la defensa de China.

1)      En primer lugar, China debería dominar el área comprendida por el Mar Meridional Chino, el Mar Amarillo, el Mar del Este, el Estrecho de Taiwán y las Islas Ryukyu.  Lo que se conoce como la 1° Cadena de Islas.

2)      Más tarde, China debería extender esta línea; comprendiendo a Japón, Islas Marianas (Isla de Guam) e Indonesia. Lo que se conoce como la 2° Cadena de Islas.

cadenas de islas

Implicancias:

  1. A pesar de los esfuerzos, China todavía no domina ninguna de las Cadenas de Islas.
  2. Beijing todavía no tiene ambiciones globales: se conforma con el control sobre la 1° Cadena de Islas y el Océano Índico; por el cual circula el comercio con Europa, el Golfo Pérsico y África. Por lo tanto, no habrá – por ahora – una marina de aguas azules.
  3. La estabilidad regional es un resultado entre la voluntad expansiva de China y el balance que ejerce EE.UU.

Potenciales conflictos.

Exceptuando la Península Coreana, el resto de los potenciales conflictos de Asia Pacífico involucran directamente a la RPCh.: Taiwán, Mar Meridional Chino e Islas Diaoyu/Senkaku.

Taiwán:

Desde una perspectiva estratégica, Taiwán “quiebra” en dos a la Armada del Ejército de Liberación Popular (por sus siglas en inglés, PLAN); dado que fuerza a dividir a su flota en Norte y Sur y la obliga a pasar por el Estrecho de Taiwán si desea concentrar sus fuerzas. Al mismo tiempo, Taiwán bloquea una salida directa al océano; obligando a Beijing a atravesar conjuntos de islas; dominados por otras potencias. En relación a Taiwán, China está siguiendo una estrategia dual: Profundizar la interdependencia económica y, por otra parte, incrementar la capacidad de disuadir y castigar a Taiwán. No obstante, en 2013 el presidente honorario del Kuomintang, Lien Chan visitó al presidente del PCCh, Xi Jinping; lo que puso en evidencia el buen momento que experimentan las relaciones sino-taiwanesas.

Mar Meridional Chino:

Se encuentran superpuestos reclamos territoriales de China, Vietnam, Filipinas, Brunei y Malasia. Desde una lectura “mahiana” para China; el Mar Meridional Chino es una suerte de “Caribe” o “Mediterráneo”, el cual tiene incentivos en controlar. El primer incentivo es asegurar las líneas de comunicación marítimas entre el Índico y el Pacífico. Y en menor medida busca, consolidar su rol como Potencia del Sudeste Asiático y hacerse de reservas de hidrocarburos. La estrategia de China es hacer valer su peso relativo, buscar negociaciones bilaterales, rehusarse a ir a ámbitos multilaterales y aplicar el instrumento militar para posicionarse y aplicar la política de “hechos consumados”.

Islas Diaoyu/Senkaku:

Actualmente, bajo dominio de Japón pero reclamadas por China. Beijing quiere controlar dichas islas como forma de romper con el “encarcelamiento” que el archipiélago japonés representa para su proyección naval. En ese sentido, el desarrollo económico de la Cuenca del Mar Amarillo, donde se encuentran ciudad como Dalian y es la salida al mar de Beijing,  Shanghai y el Comando de la Flota del Norte en  Qingdao, dependen de buques que atraviesan las Islas japonesas de Ryukyu.  Aquí también la estrategia es de negociación unilateral (en la medida que hubiera dicha negociación) y uso del instrumento militar para buscar posicionarse.

Ryukyu and Senkaku-Diaoyu Islands

Implicancias:

        I.            Difícilmente China ceda en sus conflictos navales dado que entiende que romper con el “encarcelamiento” es necesario para continuar su expansión así como también para su status de Gran Potencia.

      II.            En todos los casos hay una combinación de estrategias (desde la generación de interdependencia hasta la aplicación del instrumento militar como forma de posicionarse).

    III.            El Mar Meridional Chino – como producto de comunicar al Índico con el Pacífico – será prioridad para China.

La industria naval

La industria naval era marginal en China dado que las amenazas eran territorialmente contiguas (URSS); por consiguiente la prioridad la tuvieron los arsenales. Con el inicio de la Reforma Económica, Deng decide “reconvertir” a la industria militar al considerar que estaba sobredimensionada; volcándola a la producción civil. En 1982, el 6° Ministerio (industria naval) fue transformado en una empresa estatal (CSSC) y así se convirtió en la primera en experimentar el proceso de “corporización”. La CSSC pudo capitalizar las Zonas Económicas Exclusivas, la mano de obra barata y abundante y como producto de la competencia internacional debió asociarse a transnacionales vía creación de Joint Ventures.

Como saldo, pudo presentarse los siguientes resultados:

  1. Para 1992, la CSSC volcaba el 80% de su producción al mercado civil.
  2. Contribuyó a la casi duplicación del tamaño de la Marina Mercante de China.
  3. Para 1996, la industria naval china se transformó en la 3° más grande del mundo; solo por detrás de Japón y Corea del Sur.

La década de 2000 marcó la madurez de la industria naval china: Se aceleró el crecimiento – llegando a crecer entre 200 y 2005 al 29% –  y, paralelamente, se comenzó a generar buques de mayor valor agregado. Lo que en la práctica significó un incremento de las capacidades de la PLAN.  En 2008, la recesión global golpeó al sector pero el gobierno chino ejecutó un plan para compensar  la caída en la demanda internacional vía medidas y políticas que sostengan el crecimiento sectorial. Para 2010, China se convirtió en el 1° astillero global. Cuenta con la capacidad para desarrollar navíos de alta complejidad y, si así lo desea, un portaaviones.

Implicancias:

        I.            La  industria naval es un potente soporte de la voluntad naval de China.

      II.            Su crecimiento y su sofisticación aportará mayores capacidades para la PLAN.

    III.            En caso de crisis diplomática o militar, con el simple hecho de volcar mayores recursos, China podría rápidamente incrementar un mayor número de navíos.

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