La División de La Matanza (Parte 2): La industria como oportunidad

En la primera parte del trabajo de dedicado al proyecto de división de La Matanza habíamos analizado principalmente la historia de las divisiones de Partidos en la Provincia de Buenos Aires. También, pudimos apreciar las asimetrías existentes al interior de La Matanza, que mostraban que en general cuanto más cerca de CABA se encontraba la población, mejores indicadores sociales tenían.

Por ello los críticos de la división plantean que algunos de los “nuevos” Partidos que surgirían de la partición concentrarían gran parte de la pobreza matancera. Y por eso no tendrán recursos para afrontar su vida “independiente”. Hablamos concretamente de Gregorio Laferrère y Juan Manuel de Rosas.

En algún punto tienen razón pero si miramos al proyecto desde una perspectiva metropolitana, pensando en un trabajo conjunto entre Nación y Provincia; por el contrario, los nuevos Partidos podrían tener amplias ventajas, particularmente en lo que hace a potencial industrial:

a) disponen de terrenos vacantes (lo cual facilita la planificación urbana y reduce el precio del lote para las empresas) y

b) están cerca de vías de comunicación vitales y poco saturadas (algunas ya construidas y otras por construir), como la Autovía 6 y la extensión del Buen Aire –aún en obra–.

Cuando analizamos cómo se distribuye la industria matancera podemos ver que mantiene el mismo formato que se tenía en la década del ’50, se colocaba cerca del principal mercado (CABA) y las plantas tenían dimensiones poco comparables con las fábricas actuales –y por tanto hoy no pueden alcanzar su potencial productivo ya que se requieren otros tipos de instalaciones–. Asimismo, la General Paz ya no es una vía de transporte válida para llevar las cargas industriales, como sí lo era en el pasado.  

A este problema le sumamos otro las zonas residenciales van quedando entremezcladas con la industria y eso deteriora el tejido urbano.

Por eso la movilización de la industria lejos de la CABA es clave. Es que con la movilización de la industria lejos de la Av. General Paz podría dar espacio para que en los barrios comiencen a generar renovación urbana, demoliendo establecimientos industriales para generar cambios estructurales. Otra alternativa, es el “urban renewal”, que aprovecha infraestructura antigua para crear nuevos espacios. El gobierno de la Ciudad lo ha llevado a cabo de manera amplia con buenos resultados (por ejemplo la sede comunal Nº 5 en Boedo).

Y con respecto a los “receptores” de esa industria, Juan Manuel de Rosas y Gregorio Laferrère, ambos cuentan con más espacio para el desarrollo de centros industriales modernos y, al tener buena conectividad, podrían replicar el caso de Pilar que demostró una experiencia exitosa por enfocarse en dar beneficios logísticos y ofrecer territorios para vivienda.

Con respecto a la logística, es importante mencionar los beneficios que tendrían los nuevos Partidos:

a. la extensión del Buen Aire, cruzando que permitirá enviar por caminos alternativos las cargas a los puertos u otros mercados locales,

b. la cercanía a la Autovía 6 (Ruta Provincial 6) que conecta a Zárate-Campana con La Plata y

c. la conexión entre ambas por la Ruta Nacional 3.

Es importante que con asistencia de la Provincia de Buenos Aires y Nación, se afronte un fuerte plan de urbanización de diversos asentamientos que crecen en tamaño según se aleja del primer cordón del Conurbano.

En términos generales, un factor común que también determinará la mejora de calidad de vida será la mejora de los servicios de ferrocarril y de los colectivos.

Con respecto al primero, el Belgrano Sur – en sus diferentes ramales – conecta a gran parte de lo que hoy es La Matanza, aunque es necesario una mejora del servicio, de la frecuencia y la conexión con la estación Constitución. Así  se reducen los tiempos de viaje, aspecto que será beneficiado también por la reforma urbana ya que al dejar la traza libre de asentamientos irregulares el tren puede funcionar eficientemente.

Respecto al Roca, el ramal que cruza de sur a norte, actualmente no tiene gran utilidad aunque podría contemplarse mejoras a futuro.

Con respecto a los colectivos, el Metrobus Ruta Nacional 3 funcionó exitosamente el tramo inaugurado, el desafío pendiente será la extensión del mismo hasta la General Paz.

Si se genera una migración de población e industrias de manera planificada, se deberá coordinar con el sector privado nuevos recorridos, en tanto que actualmente (lógico dada la concentración poblacional) se centran los servicios en la parte más próxima a la CABA y a la Ruta Nacional 3. 

En definitiva, como ocurre con gran parte de los municipios del conurbano, los fondos para resolver los diferentes problemas no pueden ser generados localmente y por eso es necesario una intervención de otros niveles de gobierno. Este caso no sería la excepción.

Ciertamente, la generación de nuevos Partidos puede generar problemas pero también podría dar la oportunidad para llevar a cabo por primera vez una planificación urbana dentro del área metropolitana (AMBA), lo cual podría mostrarse como un modelo a para implementar a futuro.

 

 

Datos georreferenciados obtenidos de:

-Universidad Sarmiento

-Ministerio de Agroindustria

-Ministerio de Interior, Obras Públicas y Vivienda

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