Una mirada sobre la geoestrategia australiana

Para entender cabalmente la geoestrategia australiana primero se debe analizar su entorno estratégico, es decir, las principales tensiones y ejes de cooperación en Asia-Pacífico.

Al analizar Asia-Pacífico se encuentran múltiples micro dinámicas de seguridad que no parecen estar conectadas pero al observarse cuidadosamente se aprecia que la tensión ente EEUU y China es la macro dinámica que termina por afectar a todas las micro dinámicas; por tal razón, es conveniente afrontar a la región desde esta óptica.

Como consecuencia del crecimiento económico de China y su gasto militar (especialmente en materia naval) EEUU promovió el llamado “Pivot Asiático”, que pasaría a tener dos ejes: económico y militar.

En materia económica EEUU promovió el Trans Pacific Partnership (TPP) con el objetivo de reducir el creciente peso de China como socio comercial de los países asiáticos pro-occidentales. Este acuerdo trata, además de aranceles, aspectos “OMC plus”: estándares laborales, transparencia, compras públicas, reglas de inversión y regulación de empresas estatales (la punta de lanza de China en el capitalismo del siglo XXI).

Desde luego, China tiene su proyecto, el Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP). Éste compite por las mismas esferas de influencia: Este de Asia, ASEAN y Oceanía. La diferencia con el TPP es que sólo plantea una baja de aranceles; de ese modo, China encontraría un escenario favorable en materia comercial sin cuestionamientos a su modelo de desarrollo (empresas estatales, copia de propiedad intelectual, etc.)

En el aspecto militar el “Pivot Asiático” preve un mayor despliegue de tropas en Asia-Pacífico, retirándolas del Medio Oriente (desde luego, el nuevo conflicto por el ISIS parece desviar la atención). El norte de Australia, Darwin específicamente, se presentó como una ubicación privilegiada para tropas estadounidenses.

Como respuesta a estas políticas China continuó reforzando sus inversiones en materia de defensa, privilegiando a su Marina de Aguas Azules. Ello llevó a que competidores estratégicos de China lo emulen, como India y Japón, y lo mismo sucedió con actores periféricos, Filipinas y Vietnam, que reforzaron sus políticas navales. Este estado de situación llevó, lógicamente, a nuevas tensiones en materia de límites marítimos, en el Sur del Mar de China y Mar de China Oriental.

Esta competencia estratégica también provocó que se refuercen los lazos en materia de Defensa, EEUU favoreció acercamientos con Indonesia, Vietnam y Filipinas, y más recientemente con Myamnar (fruto del proceso de “democratización” que acontece). China, a su vez, profundizó sus vínculos con Camboya, Laos y Tailandia (a partir del último golpe del Estado).

Pero una región usualmente ignorada, el Pacífico insular, también sufrió cambios trascendentales. El objetivo primario de Beijing en esta década es debilitar la presencia estadounidense en Micronesia (en la cual se ubica la base de Guam). Para hacerlo, utiliza a Fiji, actor clave en dicho espacio insular. Este país se encuentra cuestionando el orden “Occidental” y trata de aglutinar aliados en el Melanesian Spearhead Group (MSG) y Pacific Island Forum for Development (PIFD) (Foros que exluyen a Australia y Nueva Zelanda). El enemigo más inmediato de Fiji es el Pacific Island Forum (PIF), en el que Australia y Nueva Zelanda tienen un rol protagónico.

Grupos poblacionales

En lo que respecta a la geoestrategia australiana es importante tener en cuenta determinados datos clave:

  1. Australia tiene uno de los territorios más ricos del mundo en recursos naturales (agro, minería e hidrocarburos) y es también uno de los más grandes.
  2. Su población se encuentra dispersa en las costas, Brisbane, Sydney y Melbourne en el este (con poderío agrícola), y Perth en el oeste (principalmente minero). En lo que respecta al centro de Australia, se encuentra prácticamente despoblado.
  3. Por tal razón, la utilización de líneas marítimas es de vital importancia para el país.
  4. Entonces, las alianzas con poderes marítimos se tornan vitales. Cabe señalar que Australia tiene recuerdos de ataques en su territorio: Japón llegó a atacar el norte del país en la Segunda Guerra Mundial, por ello, es consciente de que es relativamente vulnerable ante un país agresor asiático.

mapa político

Históricamente, la política de defensa australiana ha estado vinculada con Occidente –Gran Bretaña o EEUU– y los lazos económicos se mantenían con Occidente o socios asiáticos de Occidente (como Japón). Pero el surgimiento de China como primer socio comercial ha generado una tensión: la defensa sigue con Occidente pero la economía se aproxima cada vez más a China; y dado que este actor es el potencial rival en materia marítima de EEUU en Asia, Canberra se encuentra ante el desafío sostener una política exterior unificada.

Exportaciones por regiones

En un contexto con tantas problemáticas las inversiones previstas para reforzar sus fuerzas navales y anfibias –Landing-Helicopter Dock (LHD) y Air Warfare Alliance–  parecen demostrar que Canberra quiere encontrarse con las capacidades suficientes para afrontar posibles escenarios conflictivos.

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