Del homo-sovieticus al auto-soviéticus: los intereses geopolíticos de Rusia según pasan las décadas

Hacia el fin de la primera década del siglo XXI Rusia logró posicionarse en el mundo como un actor preponderante. Su actuación asertiva en varios conflictos de su periferia (como Ucrania y Georgia) y en algunos asuntos de envergadura global, como la proliferación (Irán y Siria), llevó a varios analistas a hablar de un posible re-surgimiento de la URSS, apoyándose teóricamente en geopolíticos radicales como Igor Panarin (que plantea que es factible la fragmentación de EEUU en múltiples Estados) y Alexander Duguin (que asevera que Rusia, Poder Terrestre por excelencia, debe liderar a toda Eurasia en una guerra contra los Poderes Marítimos); hecho que se potenció por las propuestas de Putin de crear una Unión Euroasiática (en 2015).

Sin embargo, cuando analizamos la posición de Rusia en términos económicos encontramos algunos asuntos que merecen especial atención y relativizan la posible recreación de un Poder Soviético:

  • Rusia obtiene divisas fundamentalmente de la venta de hidrocarburos, teniendo Europa un peso significativo como comprador. Asimismo, es un inversor crítico para Rusia.
  • Por otra parte, su industria civil depende de las compras de su periferia, es decir, de algunas Ex-Repúblicas Soviéticas. Dentro de la industria civil, la industria automotriz es de especial importancia por los encadenamientos productivos hacia atrás que genera. Para ello depende también de los viejos socios comerciales de la era soviética. Debe considerarse que dicha industria tiene un vínculo fuerte con el orgullo nacional; vale recordar la puja entre Japón y EEUU en los ‘80, o los intentos de establecer “autos nacionales” en el Sudeste Asiático desde los años ‘70, y el fomento de la industria automotriz por parte de Brasil y Argentina desde los ‘60.

Contrastando el mapa de la Unión Euroasiática con el de los mayores compradores la industria automotriz rusa vemos que hay un gran parecido.

Miembros con alta factibilidad de ser parte de la Unión Euroasiática en una primera etapa:

  • Armenia
  • Kazajistán
  • Bielorrusia
  • Kirguistán
  • Tayikistán

Sin embargo, de esta lista, el actor que falta pero que es de interés del Kremlin, es Ucrania (que también es clave para la industria naval y aeronáutica rusa). Ello llevó a Rusia a presionar e intervenir en el país para que no se aleje y pase a la órbita europea. El resultado es que Kiev, desde 2004, comenzó a separarse cada vez más de Rusia, situación que llega hoy día a una guerra civil.

 Principales compradores de la industria automotriz rusa

De automóviles:

  • Kazajstán
  • Ucrania
  • Bielorrusia
  • Azerbaiján
  • Letonia

De autopartes:

  • Kazajstán
  • Ucrania
  • Bielorrusia
  • Azerbaiján
  • Egipto

 De vehículos para el transporte de mercancías:

  • Kazajstán
  • Ucrania
  • Bielorrusia
  • Turkmenistán
  • Azerbaiján

Principales países receptores de la industria automotriz rusa

Mercados 1

Países con alta factibilidad de ser parte de la Unión Euroasiática en una primera etapa

  Unión Euroasiática

Entonces, ¿no cabría suponer que lo que Rusia está intentando es, principalmente, proteger su mercado consumidor de industria, con una visión esencialmente defensiva, antes que establecer una Unión Euroasiática para luchar contra las Potencias marítimas atlánticas”, como afirma el eurasianista radical Alexander Duguin?. Antes aspiraba a crear una nueva civilización, un “hombre  nuevo” y proyectarse al mundo entero, hoy busca sostener su industria, ampliamente amenazada tanto por Europa como China.

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