Argentina, ¿sólo se trata de recursos?: el caso del litio

Según los últimos informes, Argentina produce alimentos para 400 millones de personas; esto significa que el país cuenta con suficientes recursos como para garantizar la subsistencia de diez veces su población. Los datos anteriores parecieran ser un contrasentido a los informes publicados por la UCA que estiman un 32,9% de pobreza a nivel nacional.

Argentina también tiene grandes reservas de litio, ¿eso garantiza la generación de riqueza y conocimiento?, no. En el presente post veremos que se deben ejecutar políticas específicas para que se logren beneficios de largo plazo más allá de la explotación minera.

 

El litio es el material más ligero de la tabla periódica y algunos expertos se atreven a señalarlo como el nuevo petróleo, su valor se ha multiplicado por diez en las últimas décadas y su demanda no para de crecer. Se estima que entre el 70% y 80% de las reservas mundiales se encuentran en una zona conocida como el «triángulo del litio» que comprende parte de los territorios de Bolivia, Chile y Argentina. Pero, ¿Qué hizo en el pasado y que está haciendo Argentina para obtener los beneficios de este recurso?

 

 

En 2012 el gobierno argentino expropió YPF a la compañía española Repsol. Esta decisión derivó en que YPF perdiera un socio tecnológico, y como la actividad minera requiere de tecnología de punta y cuenta con sus propias patentes que tienen empresas como Samsung, Panasonic o TESLA, la filial argentina debió asociarse con la estadounidense Chevron para evitar una drástica disminución en los rendimientos. La expropiación de YPF provocó, además, una imagen dañina para el país que para ese entonces se ubicaba en el puesto número 158 en el Índice de Libertad Económica.

 

 

 

A partir de 2016, Argentina implementó las siguientes medidas:

 

1- Derogar las retenciones a las mineras, que contaban con un gravamen de un 5% en sus actividades. Con esta medida, el gobierno buscaba impulsar la renta de las provincias mineras que ya se encontraban afectadas por la ausencia de inversiones.

 

2- En junio de 2017 se puso en marcha un nuevo Acuerdo Federal Minero entre las provincias de Buenos Aires, San Juan, Santa Cruz, Córdoba, Jujuy, Salta, Catamarca, Neuquén y Río Negro. La idea de este plan era generar un código único de minería en todo el territorio nacional para poder brindar de seguridad jurídica a las corporaciones.

 

¿Qué podría hacer Argentina para potenciar el rendimiento de la industria minera?

 

1- En primer lugar, está claro que YPF requiere de los conocimientos y la tecnología de las corporaciones mineras para implementar sus proyectos. Además el negocio del litio no se agota en su extracción, sino que se recomienda su procesamiento y la fabricación de productos de alto valor agregado, como las baterías de los teléfonos móviles, los automóviles eléctricos e híbridos.

 

2- Países como Alemania o China cuentan con un gran tejido industrial con pequeñas redes que proveen de servicios a las grandes corporaciones. Emular este efecto red contribuiría a atraer profesionales especializados en el área que ya conocen cómo se explota el litio, cómo se extrae y cómo se comercializa en el mercado internacional.

 

3- Argentina puede además imitar el caso israelí e implementar proyectos de cooperación entre el sector público y privado, en donde las empresas financien a las universidades para que los estudiantes alcancen el Know How necesario para establecer las nuevas redes industriales.

 

4- Argentina debería establecer proyectos de cooperación con los otros dos países que integran el triángulo. En este aspecto, Chile que cuenta con un sector minero de importancia internacional, es una opción más atractiva que Bolivia; país que según el Banco Mundial se encuentra entre los 50 países más difíciles para hacer negocios. Por otra parte,  un acuerdo que implique a los tres países es inviable en la práctica, debido a las disputas territoriales que mantienen la Paz y Santiago.

 

 

 

 

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