La división de La Matanza (Parte 1)

En esta edición, analizamos el proyecto de división del municipio de La Matanza que cuenta con mayor consenso político, hablamos de aquél que promueve la fragmentación del Partido en cuatro entidades. Sin embargo, previo a explicar las particularidades del caso, revisaremos el contexto a fin de entender si esta propuesta puede ser considerada un anomalía o algo relativamente contemporáneo.

1. En primer lugar se debe aclarar que no sería el primer municipio en dividirse, de hecho, en las últimas décadas se fragmentaron:

a) Esteban Echeverría: creación de Ezeiza.

b) General Sarmiento: Se partió en tres y surgieron José C. Paz, Malvinas Argentinas y San Miguel.

c) Morón: de cual se desprendieron Hurlingham e Ituzaingó.

d) San Vicente: se fraccionó con Presidente Perón.

e) Chascomus: se fragmentó con la creación de Lezama

De estos casos, resulta interesante el hecho que General Sarmiento fue dividido teniendo 197 km2 y 719.245 habitantes (considerablemente menos territorio y población que La Matanza, 325,71 km2 y 1.775.816 hab.) dado que se consideraba que sus diversas localidades necesitaban tratos diferenciados. En ese sentido, cabe señalar que el gobernador Duhalde había señalado que era conveniente dividir a aquellos municipios con más de 300.000 hab. para «acercar al vecino».

2. Asimismo, puede constatarse que la división municipal como mecanismo de reajuste administrativo tiene consenso entre las principales fuerzas políticas. Por ejemplo, el caso de Lezama (2009) tuvo el apoyo del FPV, Unión Pro y el Peronismo Federal.

3. Retomando el proyecto de división con mayor factibilidad, cabe señalar que contempla la partición en cuatro municipios.

a) La Matanza: que comprendería localidades de San Justo, Ramos Mejía y Villa Luzuriaga

b) Tapiales: Lomas del Mirador, La Tablada, Ciudad Evita y Aldo Bonzi

c) Gregorio Laférrere: Isidro Casanova, Rafael Castillo y Laférrere

d) Juan Manuel de Rosas: Gonzáles Catán, Virrey del Pino y 20 de Junio

4. Dicha división propuesta o cualquier otro formato que se defina mediante debate político es necesaria y veremos a continuación las razones. Las diferencias existentes entre las localidades hacen imposible que un municipio, con recursos relativamente escasos, pueda actuar efectivamente y eficazmente; lo cual termina generando un mayor decaimiento de indicadores sociales.

Como puede observarse en los mapas, desde el 1er Cordón de La Matanza hasta el 3er Cordón, decaen cada vez más los indicadores de ingreso, infraestructura sanitaria, densidad de población, urbanización y conectividad (esto será analizado en más  detalle en la segunda parte).

Por lo tanto, tales diferencias regionales demuestran que la asignación de recursos del municipio es ineficiente de modo estructural. Esto puede observarse porque La Matanza ha tenido intendencias de un mismo color político desde hace décadas, y por tanto, no se puede encontrar en un traspaso de mando entre Partidos el origen de las políticas públicas deficientes.

Por otro lado, si bien la recuperación de la crisis económica que comenzara en 2012 afecta actualmente al Partido, cabe recordar que éste fue beneficiado por la expansión económica 2003-2008 (dadas condiciones internacionales inigualables en los últimos 50 años). Por ello, los malos resultados sociales y de infraestructura demuestran que los recursos no fueron correctamente invertidos cuando se los tuvo.

Realizando un paralelo, resulta llamativo que lo que se le critica a  CABA –que es el “centro rico” generando una periferia pobre– se replica al interior de La Matanza. Las localidades cercanas a la capital “absorben” los recursos que debieran ir a las zonas más rezagadas.

Esto hace necesario que los recursos provinciales vayan a las unidades políticas más carenciadas directamente. Los recursos que se dirigirían a una nueva entidad – por ej. Juan Manuel de Rosas – seguramente se destinarán en ese espacio, y no en otro, sujeto a condicionamientos del “centro”. Por ello en lugar de volver más pobre a las regiones rezagadas, éstas tendrán más recursos que en la actualidad.

5. Adicionalmente, las estructuras políticas más pequeñas permitirían la creación de políticas de desarrollo específicas, dadas las particularidades de cada región (accesos viales y ferroviarios, espacios disponibles). Por ej. Juan Manuel de Rosas podría ser receptor de nuevos emprendimientos industriales debido a los amplios espacios vacíos y su cercanía la Autovía 6 y otras arterias estratégicas. Por otro lado, la división permitiría el control del personal municipal y un accontability de cómo se invierten los fondos enviados por la provincia.

6. Cada vez más países buscan resolver el manejo de las grandes urbes mediante la creación de un ente Metropolitano de coordinación, ya que habitualmente la conurbación traspasa a entidades políticas diferentes y es necesario tomar acciones coordinadas para mitigar los problemas de la concentración urbana. Actualmente desde la CABA se está promoviendo la “Metropolización”, siguiendo modelos como el de San Pablo en Brasil. Un primer paso en esa dirección es la reciente extensión del SAME al Conurbano. Este tema se vincula fuertemente con la división de La Matanza, ya que las políticas metropolitanas suelen ser instauradas por etapas. En este caso, en un comienzo CABA con el 1er cordón, luego, CABA con 2do cordón, etc. El “gigantismo” de La Matanza genera un problema claro en este sentido.  

 

 

Back to Top